Marketing Mobiliario │ Liderazgo Mobiliario │ Las 21 Cualidades de un Líder │ Compromiso

La  gente  no  sigue  a  los líderes  no  comprometidos.  El compromiso puede mostrarse  en  un  amplio  rango  de  aspectos que incluyen  las horas de  trabajo  que decides emplear, 
cómo  trabajas  para  mejorar tus  capacidades,  o qué es  lo que haces por tus compañeros  en  materia de  sacrificio  personal.
—Stephen  Gregg Presidente  de  Ethix  Corp.

El  que  ha hecho lo mejor para su  propio  tiempo,  ha  vivido  para todos  los tiempos.
—Johann von Schiller, Dramaturgo

MUCHO ANTES DE SU  TIEMPO

Hace  algunos años, mi  esposa  Margaret  y  yo  tuvimos la  oportunidad  de  ir de  vacaciones  a Italia.  Nuestras  dos  prioridades mayores eran  la  comida y el  arte.  Para  encontrar la comida más  fina,  hablamos  con amigos  que  habían  estado  allí.  Para  ver las obras  de  arte  más  finas pedimos  la  ayuda  de un  guía  fantástico que  es  un  comprador del  Museo  de  Arte Metropolitano  de Nueva  York.  Durante  esa  gira  vimos  muchas piezas  de  arte  realmente grandiosas. Pero  ninguna me  impresionó  tanto  como  el  David  de  Miguel Ángel.  Fue entonces  que entendí  por qué  se la  conoce  como  una  obra  maestra.

Miguel Ángel vivió una  vida  increíble.  Posiblemente  el  artista  más  grande  de la civilización  occidental, y  por cierto,  el  más  influyente, nació  para  hacer esculturas.  Una  vez dijo  que  su  amor  por las herramientas  de  cantería  nació  en  la  época misma  cuando  lo amamantaban.  Su  primera  obra  maestra la  esculpió a los veintiún  años.  Y  antes de  los treinta terminó  La  Piedad  y  David.

Precisamente cuando  tenía  unos treinta  años  fue llamado  a Roma  por el  Papa  Julio  II para  que  esculpiera  una  espléndida  tumba  papal,  pero  después se le  pidió  que  en  lugar  de eso,  trabajara en un proyecto  de  pintura.  Al  principio,  Miguel Ángel  quería negarse  porque no  le  simpatizaba  la  idea  de  pintar una docena  de  personajes  en  el  techo  de  una  pequeña capilla del  Vaticano. 

Aun  cuando  había aprendido a  pintar  desde  que  era  un  niño, su  pasión  era  la  escultura. Sin  embargo, cuando el Papa lo  presionó,  accedió de  mala gana.

Los expertos creen  que  los rivales de  Miguel Ángel  ejercieron  presión para  que  le dieran  el  trabajo,  esperando  que rehusara y  perdiera  el  favor del  Papa o lo  tomara  y  se desacreditara. Pero  una vez que Miguel  Ángel  aceptó realizar  el  trabajo,  se  comprometió consigo  mismo  a terminarlo,  ampliando  incluso el  proyecto  de  una  simple  pintura  de  los doce  apóstoles a  más de  cuatrocientos personajes y  nueve  escenas del libro  de  Génesis. Durante cuatro  agotadores años  el  artista (tendido  sobre su  espalda)  pintaba  el  techo  de  la Capilla  Sixtina. Fue  sumamente  alto  el  precio  que  tuvo  que  pagar por  realizar  aquella obra. El  intenso trabajo  afectó  sus ojos, dañándoselos permanentemente.  Miguel  Ángel dijo: «Después  de  cuatro  torturantes  años,  más de  cuatrocientas figuras  de  un tamaño superior  al de  la  vida  real, me  sentí tan  viejo y cansado  como  Jeremías. Tenía solo treinta  y  siete  años, pero  mis  amigos  no  reconocían  al  viejo  en  que me había  convertido».

El  impacto  del  compromiso  de  Miguel Ángel fue  amplio.  Complació a  su  benefactor,  el Papa, y  recibió otras  encomiendas del  Vaticano.  Pero  más importante, hizo  un  tremendo impacto  en  la  comunidad  artística.  Sus  frescos de la  Capilla Sixtina estaban tan intrépidamente pintados, eran  tan  originales  y  tan  exquisitamente ejecutados  que  hicieron que muchos  artistas, incluyendo al  dotado  pintor Rafael,  alteraran  sus propios  estilos. Los historiadores  de arte  sostienen  que  la  obra  maestra  de  Miguel  Ángel cambió para  siempre el curso de la  pintura  en  Europa.  Y esto  sentó  las bases para su  impacto  igualmente importante sobre  la  escultura  y la arquitectura.

Sin duda, el  talento de Miguel Ángel  creó  el  potencial para  su  grandeza,  pero  sin compromiso,  su influencia  hubiera sido  mínima.

El  nivel de  compromiso puede  verse  en  su  atención a los  finos detalles,  así como  a  la visión  de conjunto.  Cuando  le  preguntaron por  qué  trabajaba  con tanto ahínco  sobre  una esquina oscura de  la  Capilla  Sixtina que nadie  podría  nunca  ver,  la simple respuesta  de Miguel  Ángel fue,  «Dios la  verá».

AL GRANO

El  mundo nunca ha  visto  a  un  gran  líder que  carezca de  compromiso.  Ed  McElroy  de  la fuerza  aérea  de  los  Estados  Unidos habló  de  esta  importancia:  «El compromiso  nos da nueva fuerza.  No  importa lo  que pueda venir:  enfermedad, pobreza, o  desastre,  nunca quitamos la  vista  del  objetivo».

¿Qué  es compromiso?  Para cada  persona significa algo  diferente:

Para  un  boxeador,  es  levantarse  de  la  lona una  vez más  de las  que ha  sido  tumbado.
Para  un  maratonista,  es  correr otras diez  millas,  cuando ya  no  le  quedan  fuerzas.
Para  el  soldado,  es subir  la  colina,  sin  saber  lo  que  le  espera  del  otro  lado.
Para  el  misionero,  es  decir  adiós  a  su  propia  comodidad,  para  hacer  a  otros  la  vida mejor.
Para  el  líder, es todo  eso  y  más porque  cada  uno  de  los  que  diriges está  dependiendo  de ti.

Si quieres ser un  líder  efectivo,  tienes  que  comprometerte.

El  verdadero  compromiso  inspira  y  atrae a la  gente.  Les muestra  que  tienes convicciones. Ellos creerán  en  ti  solo  si tú  crees  en  tu  causa.  Como  sucede  con  la  ley  no escrita,  la gente acepta  primero  al líder,  después  su  visión.

¿Cuál  es la  verdadera  naturaleza  del  compromiso? Echa  un  vistazo  a tres observaciones.

1. El  compromiso empieza en  el  corazón. Algunas  personas  quieren  que todo  sea  perfecto  antes de  comprometerse con  algo.  Pero  el compromiso  siempre  precede a la acción.  Dicen  que en  el  Derby  de  Kentucky,  el caballo ganador  se  queda  sin oxígeno después  de  la  primera media  milla, y el resto de  la  distancia la  corre  con el  corazón.  Es por eso que todos los grandes  atletas  reconocen  su  importancia. Michael  Jordan,  leyenda  de  la  NBA explica que  «el corazón  es lo que separa  lo  bueno de  lo grande».  Si  quieres  influir en  la  vida  de  otras  personas  como  líder,  mira  dentro  de  tu corazón  para  ver si  estás  realmente  comprometido.

2.  El  compromiso se prueba con la acción. Una  cosa  es  hablar  de  compromiso  y  otra  muy  diferente  es hacer algo  en  cuanto  a  esto.  La única medida  real  del  compromiso  es  la  acción. Arthur  Gordon  lo  dijo  así:  «Nada  es  más fácil que hablar  palabras. Nada  es más difícil que vivirlas día tras día». Alguien  me  contó de  un juez  que había  ganado  una  elección para  un cargo  en  un condado. Durante  su  discurso  de  aceptación, dijo:  «Quiero dar las  gracias  a  las 424 personas que  prometieron  votar por mí.  Quiero  dar  las gracias  a  las  316 personas  que dijeron  que votaron  por mí. Quiero  dar  las gracias  a  las 47  personas que vinieron  el pasado jueves  a  votar, y quiero  agradecer a las 27  que  realmente  votaron por  mí».  ¿Cómo te  va cuando tienes  que  seguir  adelante  con tus propios compromisos?

3.  El  compromiso abre  la  puerta del  logro. Como  líder,  enfrentarás muchos  obstáculos y  oposiciones,  si  es  que  no  los has enfrentado ya.  Habrá momentos en  que  el  compromiso será lo único  que  te  impulse  hacia  adelante. David  McNally  comentó, «El compromiso es  el  enemigo de  la resistencia, porque  es  la promesa  seria que  nos  presiona, que  nos  levanta,  no  importa cuántas  veces  nos hayan derribado».  Si  quieres llegar a  algún  lugar  que  valga  la  pena, tienes  que  comprometerte.

REFLEXIONEMOS

Cuando  se  trata  de  compromiso, hay  realemnte solo cuatro  tipos de  personas.

1.  Los que no  tienen  objetivos  y no  se  comprometen.
2.  Los que no  saben si  pueden  alcanzar sus  objetivos, por lo  que  tienen  miedo de comprometerse.
3.  Los que  empiezan  a  caminar hacia  un  objetivo  pero se rinden cuando  la situación se pone  difícil.
4.  Los que fijan  metas, se  comprometen con ellas  y  pagan  el  precio  por  alcanzarlas.

¿Qué  tipo  de  persona eres  tú?  ¿Has  estado  alcanzando  tus  objetivos? ¿Estás  logrando todo  lo  que crees  que puedes?  ¿Cree  la  gente  en  ti y  te  siguen  fácilmente?  Si  tu  respuesta  a alguna  de  estas  preguntas  es no, el problema  puede ser  tu  nivel de  compromiso.

CONVENCIMIENTO

Para mejorar  tu compromiso, haz  lo  siguiente:

•  Mídelo. A veces  pensamos  que  estamos  comprometidos con algo,  pero  nuestras acciones  indican  lo  contrario.  Toma  tu  calendario y  tu  chequera.  Invierte  algunas  horas revisando  cómo  gastas tu tiempo  y  dónde  gastas  tu  dinero. Mira cuánto  tiempo  inviertes en  el trabajo,  en  el servicio  a  otros, con  la familia, en  actividades  de  salud  y  recreativas, y  así  por  el  estilo. Calcula  cuánto  dinero  gastas  en vivir, en  pasatiempos,  en  desarrollo personal,  y  en  dar.  Todas  estas  son una  medida  real  de tu  compromiso. Puede  que  te sorprendas  de  lo  que  descubras.

•  Asegúrate de  saber por qué  es  que vale  la  pena  morirUna de  las preguntas que  cada líder tiene  que  hacerse  es,  ¿qué  es  por lo  que  estoy  dispuesto  a  morir?  Si  llegas  hasta ahí, ¿qué  es  lo que  en  la  vida  no  serías  capaz  de dejar  de  hacer  no  importa  cuáles  sean las consecuencias?  Pasa  algún  tiempo  meditando  en  esto.  Escribe  lo  que descubras. Luego  ve  si  tus acciones  están  en  concordancia  con  tus ideales.

•  Usa el  método Edison.  Si  dar el  primer  paso  hacia el  compromiso  es un  problema,  trata de  hacer lo  que  hizo  Thomas  A. Edison.  Cuando  tenía alguna  idea  nueva para  un invento, llamaba  a  una conferencia de  prensa  y anunciaba  el invento.  En  seguida  tenía que  irse  a su  laboratorio a  inventarlo.  Haz tus planes  públicos,  y  estarás más comprometido  a llevarlos a cabo.

PARA EXTRAER  DIARIAMENTE

Cuando  tenía quince  años  de  edad, el  ex  jugador  profesional de básquetbol  Bill Bradley asistió  a un  campamento  de  verano  de  básquetbol  dirigido  por Ed  Macauley.  Durante  ese campamento  Macauley  hizo  una afirmación que  cambió  la  vida  de  Bradley:  «Solo  recuerda que si  no  estás jugando  al  máximo  de  tu  capacidad,  habrá  alguien  fuera  de  allí, en  algún lugar,  con iguales  capacidades. Y  algún  día jugarán entre  sí, y  él  tendrá  la  ventaja». ¿Cómo te mides  tomando este  ejemplo?  

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